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Estómago aclorhídrico

Las personas con estómago aclorhídrico presentan un riesgo particularmente alto. La aclorhidria puede estar causada por una atrofia de la mucosa gástrica (gastritis atrófica) o por el uso de medicamentos antiácidos.

Un estómago se considera aclorhídrico si el pH del ácido gástrico es superior a 4,5 de forma constante. Muchas personas que sufren de estómago aclorhídrico pueden tener un valor de pH de hasta 6,5 o 7,5; es decir, completamente neutro. 

La aclorhidria del estómago puede deberse bien a la destrucción de las células secretoras de ácidos gástricos como consecuencia de una atrofia de la mucosa del estómago (gastritis atrófica), o bien al uso regular de antiácidos que impiden el funcionamiento normal de células secretoras de ácidos.

Riesgos asociados al estómago aclorhídrico

Hay varios riesgos conocidos asociados con el estómago aclorhídrico. Cuando el pH del estómago es muy elevado, las bacterias y los hongos levaduriformes pueden desarrollarse y reproducirse en él. Estos microbios aumentan la vulnerabilidad a las infecciones y aceleran la conversión del alcohol de los alimentos y las bebidas en acetaldehído, que la OMS clasifica como una sustancia carcinógena.

Además, una cantidad inadecuada de ácido en el estómago puede producir hipoabsorción y deficiencias de calcio, hierro y vitamina B12, que están relacionadas con diversas afecciones tales como osteoporosis, anemia y demencia. La gastritis atrófica aumenta 90 veces el riesgo de padecer cáncer gástrico.

Síntomas del estómago aclorhídrico

El estómago aclorhídrico puede provocar diferentes síntomas no específicos similares al ardor de estómago.  Otros síntomas son sensación de presión en el estómago, dolor de estómago o gases, y eructos durante y después de las comidas. Sin embargo, el estómago aclorhídrico a menudo no presenta síntomas o estos no se suelen reconocer como poco comunes, especialmente si la afección persiste durante un largo período.